domingo, 28 de septiembre de 2008

Columna de Ascanio Cavallo

La sobreallendización
Reportajes de La Tercera, 21 de septiembre de 2008

El general Augusto Pinochet, que tenía algunas supersticiones, ordenó en los 70 reconstruir enteramente dos de los lugares que pensaba habitar por largo tiempo: la casa del comandante en jefe del Ejército, en calle Presidente Errázuriz, y La Moneda. En ambos habían morado antes personas muertas violentamente: el general Carlos Prats, asesinado por la Dina en Buenos Aires, y el Presidente Salvador Allende, suicidado en el asedio al palacio de gobierno.Pinochet quería exorcizar la presencia de ambas figuras, borrando sus huellas históricas, mientras relevaba la de otros muertos insignes. Los gobiernos de la Concertación –todos- han hecho exactamente lo mismo, aunque con signos contrarios. En este caso, la figura más trajinada ha sido la del Presidente Salvador Allende.

Morandé 80
Quien primero llevó este trajín a una escala algo absurda, ligeramente surrealista, fue Ricardo Lagos, que modificó la reconstrucción de La Moneda para reponer en ella una puerta por calle Morandé, que no existía en los planos originales, pero que sí existía para el día delgolpe de Estado de 1973.Cualquier observador externo se sorprendería de saber que por esa puerta salieron precisamente (además de algunos ministros que intentaban negociar la rendición) los derrotados colaboradores de Allende, que fueron humillados y vejados en esa misma vereda. Muchos de ellos salieron de allí para ser asesinados horas más tarde.Pues bien: esa puerta, quizás la más triste de la historia republicana, fue reabierta en una ceremonia que, de no ser por su pompa, parecería una broma siniestra, por el mismo Presidente que poco antes había inaugurado, en la antesala del Ministerio del Interior, otro espacio en el que dos pinturas de gran tamaño muestran al Presidente Allende saludando desde un balcón y, al frente, el mismo balcón perforado por las bombas. ¿Se puede imaginar un sentido más sombrío de la historia, una idea más pesimista y derrotista y triste?Parecía que no. Pero hace dos semanas, la Presidenta Michelle Bachelet inauguró una reconstrucción del Salón Blanco donde se suicidó el Presidente, alhajado con réplicas de los objetos de 1973. Esta semana paseó por él a los presidentes reunidos para la Cumbre de Unasur, como si se tratara de la nueva atracción de un parque temático. ¿Qué seguirá? ¿Muñecos de cera representando el asalto y la defensa del palacio? ¿Una grabación con las últimas palabras de Allende, como esa siniestra representación montada por el franquismo en El Alcázar de Toledo con el desafío del general Moscardó a los captores de su hijo? El montaje de El Alcázar fue retirado hace muy pocos años, en parte porque este tipo de operaciones escénicas intimidan a los que vienen, que creen que algo muy importante se juega en estos altares y tableaux vivants.

Alienación de izquierda
Durante gran parte del siglo XX se creyó que la alienación política era un patrimonio de la derecha; que sólo ese sector podía hacer pensar a las gentes simples en héroes simples, patrióticos y reconfortantes.Sin embargo, desde por lo menos los años 90, se asiste al galope de una alienación de izquierda que, habiendo renunciado al espíritu crítico, cree todo lo que se vende en el supermercado del izquierdismo -muchas veces habría que decir oportunismo- y que prefiere dar la espalda a la historia para quedarse con su banalización.En ese supermercado se venden las poleras del “Che”, pero también el utopismo -más presunto que real- de Lenin, de Fidel Castro, de los “socialismos reales” e incluso de crímenes actuales, como los de las Farc, que en nada se diferencian de los que imputan a sus enemigos.La izquierda chilena tiene una inmensa deuda con Allende -la deuda del abandono final, como la han descrito la mayor parte de las películas y libros dedicados a él en la última década-, pero parece difícil que lo logre mientras la banaliza con la “carne de mártir” que el propio Allende resistió, rechazó y negó para sí mismo.La deuda de Allende no ha sido ni siquiera debatida en serio. Llenar la casa de gobierno de altares es la peor manera de enfrentar esa discusión, y ese desagarro elusivo puede explicar, al menos parcialmente, por qué el 11 de septiembre sigue siendo tan absurdamente violento después de la friolera de 35 años.

jueves, 25 de septiembre de 2008

Egresado......rima con desgraciado.......

Y si, ok, empecé un poco fatídico este nuevo tema, la verdad es que hay veces en que el simple hecho de llegar a lo más bajo del sentir humano hace que uno pueda mirar hacia arriba y tener la esperanza que ves un luz a la cual llegar.
Pero el hecho es simple (como rima Mucho Muchacho)...........
...........quiero partir señalando que siempre la responsabilidad es personal y nada de esto tiene por objeto endosar responsabilidades a terceras personas, ésto a modo de aclaración para que después no se objete ni se ponga en entredicho lo que a continuación se leerá....(aunque en vdd no tengo idea pq re cachas aclaro, si con cuea alguien leerá esto....any way...here i go)

La vaina es que siento que la paciencia se me agota, sigo teniendo perseverancia, aunque no sé si lo anterior pueda ser una contradición en sí mismo, pero como dijo un sabio indú "La paciencia significa no ver ninguna diferencia entre los tiempos de disfrute y los tiempos de dificultad, y estar contento en todas las ocasiones". y por su lado la perseverancia nos da la idea de que se está propuesto a alcanzar, en momentos que uno se propone llegar a un final definido por el mismo, es ese antelogro en el que se basa el hombre para formar parte de una vida. Aunque siendo estrictos pero quizás no tan rigurosos, la perseverancia sería anterior a la paciencia, puesto que uno siempre traza metas en su vida para (obvio) alcanzarlas, pero el punto en cuestión es el camino que debes recorrer para lograr tal fin, y es ahí cuando entra en aplicación la paciencia, si el camino es agradable y plano será un fin tranquilo de lograr; en cambio, si tengo en frente un camino pedregoso y empinado, la cosa cambia..........

Que me digan que lo que cuesta se valora más?
sorry, pero..las weas! estoy un poquito asqueado con esos lugares comunes de consuelo estúpido para alentar algo que sólo yo sé que me beneficará, comprendo que quieran estar apoyando y dando fuerzas...pero hay que estar en esta gran camisa de once varas que es ele star preparando el puto examen de grado de derecho.

Puesto que en eso estriba todo el conflicto y es el núcleo central (que redundancia no?) de esta entrada: el hecho inflexivo de pasar o no pasar el examen de grado, si es cierto, en este acontecimiento tienes dos opciones, o lo apruebas o lo repruebas, y desde lo estadístico hay 50 y 50 de uno u otro, pero los números (como la mayoría de las veces) son bastante fríos y siendo más subjetivos, cada uno sabe cómo llega a enfrentarse a esa "gloriosa, honorable y endiosada" comisión de grandes catedráticos de los cuales fuiste alumno.

Y no es menos cierto que con una oportunidad donde lograste sacar un "vale otro" puedes tener algo más de experiencia para volver al ataque de derrotar todos tus enemigos, entiéndase nervios, ansiedad, desidia, angustia y porque no decirlo: derrotarte a ti mismo, o lo que otros engalanan diciendo "superación personal". Por eso creo firmemente que una vez logrado este objetivo estaré preparado para cualquier cosa que se presente en este existir, lo que va en concordancia -y se convierte en un buen corolario- de que Derecho es una carrera que te entrega muchas herramientas de vida, y no sólo profesionales........pero.........el asunto es poder lidiar con el camino, o en términos reales, con los kilos de hojas que tienes que estudiar, o ene ste caso re-estudiar, pq pormás perseverancia que uno tenga, hay veecs en que los enanos de la cabeza te hacen recordar que ya estuviste sentado ahí, que ya hubo una vez, pero siempre hay una segunda ocasión de traspasar la barrera, lo cierto es que el ser "paciente" requiere de un incremento en la fuerza cuando ésta, por lógica natural, decae. Entonces, cómo se explica que aún teniendo perseverancia no se vaya aumentando esa fuerza para bancarse el recorrido?, quizás pq ya se convierte en un tedio el volver una y otra vez sobre lo mismo. Si, ok, acepto gustoso el argumento que si el tedio te mata, entonces hay que terminar lo más rápido posible de recorrer el camino, pero disparo: ¿a qué precio?, o de qué modo se deben hacer las cosas, eficiencia o eficacia? Por lo menos mi argumento se basa en la eficacia, puesto que no pretendo lograr el objetivo con el mínimo de los recursos, sino que pretendo demostrarme que, en definitiva, esto se hace con todas las armas y de la mejor forma posible.

Y en qué queda todo?, que se reclama?
para cerrar el círculo, el título de repente explica la idea de esta parte, o sea estar egresado no te asegura nada, por lo menos en esta carrera, pero tb es MI GRAN RESPONSABILIDAD asegurar el camino; pero, contertulios y contumelias lectoras, el derecho a pataleo es una garantía constitucional...no puedo dejar de ejercerlo
asi que con todas sus letras
estoy hasta las weas de este puto estudio de examen de grado
no significa que vaya a mandar todoa la mierda, tendria que ser un enajenado mental para aquéllo, sólo pretendo expresar mi malestar intestinal frente a este proceso
felicito a los que lograron el objetivo
entiendo a los que aún no lo hacen
pero mientras tanto seguiré rascandomelas solo
y esta shit se acabará pronto
la angustia a veces me consume

Paciencia.......
Paciencia